Un oásis alejado para quienes les apetezca estar tranquilos. Se come muy bien.
En un motu (isla desierta), en un jardín tropical de 6000 m2, en la orilla de una playa de arena blanca.
Alojamiento:
5 fares (cabañas tradicionales) de bambú trenzado, 2 de ellas familiares, todos con de: ducha y agua fría
Restauración:
Restaurante, bar.
Actividades::
A su disposición: espacio de relajación y observación, buceo libre, piraguas, paseos sobre la barrera de coral, pesca, observación de las ballenas (julio a octubre)
Abonando un suplemento: paseos en barco, vuelta de la isla andando o en bicicleta, excursión en montaña.
Le interesa saber :
3 personas máximo en 1 bungalow
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